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El boom del sector automotriz: Oportunidad para proveedores

La megafactory de Tesla en Nuevo León es solo la punta del iceberg del crecimiento que se viene en la industria automotriz en México, ¿tu empresa está lista?

Al cierre del primer trimestre de 2023, la Inversión Extranjera Directa (IED) en Nuevo León alcanzó la cifra de USD 7 mil 200 millones, según el gobierno del estado, monto que duplica la IED captada en todo el año 2022. Este es uno de los grandes efectos del crecimiento de la industria automotriz en la región y, por supuesto, está vinculado al reciente «sí» de Tesla para construir su megafactory en Santa Catarina.

Pero el sector automotriz en Nuevo León tiene una historia detrás: En los años 90 con el Tratado de Libre Comercio (ahora T-MEC), el estado se vio impulsado al poder responder con cero aranceles a la demanda de exportación, principalmente de Estados Unidos. Para 2022, más del 30% del total de exportaciones del estado correspondían a esta industria, empleando a más de 85 mil personas.

En el top 3 de las empresas extranjeras automotrices que más han invertido en Nuevo León hasta 2022 está: Ternium (USD 1 mil millones de nueva inversión), instalada en Pesquería con una fábrica de laminador en caliente, se estima que inicie operaciones en 2024; Kia Motors (USD 67 millones de nueva inversión), también localizada en Pesquería inició operaciones en 2016 y desde entonces ha invertido poco más de USD 3 mil millones; y Klöckner & Co (USD 340 millones de nueva inversión), ubicada en Apodaca ya cuenta con 10 instalaciones en todo el país.

Actualmente, las empresas automotrices instaladas en territorio neoleonés en su mayoría provienen de EE.UU., Japón y Alemania y aunque aún no existen empresas de capital mexicano, sí hay proveedores nacionales de primer nivel que trabajan de la mano de las primeras. A ello se debe que la tendencia de nearshoring sea cada vez más atractiva para las empresas cuyo destino final está en los vecinos del norte. No hay mejor muestra de esto que la fábrica de Tesla, cuya inversión se calcula en hasta USD 10 mil millones, configurándose como la punta del iceberg de un crecimiento sostenido.

Son 17 horas, o bien 1 mil 600 km los que conectan la gigafactory de Austin Texas, la gigafactory de Nuevo León, la Tesla Lithium Refinery de Corpus Christi y la SpaceX Starbase de Boca Chica Village. Sin duda, la integración de las cadenas de suministro gracias a esta estrategia geográfica, operacional y económica impactará positivamente el crecimiento de la zona, y las empresas TIER 1, 2 y 3 en México tienen que prepararse desde ahora para aprovechar la ocasión.

Se buscan proveedores

México ocupa el primer lugar en la lista de los países proveedores de productos del sector automotriz para Estados Unidos, con un valor de USD 149,946 millones en exportaciones (Departamento de Comercio de EE.UU.). Y esta tendencia al alza seguirá: ahora los compradores prefieren cada vez más empresas locales TIER 1 y 2 sobre las asiáticas debido a los estragos de la pandemia y a la situación geopolítica actual que han provocado la escasez de mano de obra e insumos, así como a las nuevas reglas del T-MEC, en las que se exige un mayor valor de contenido regional en los productos del sector.

Pero, ¿cómo pueden las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) aprovechar esta oportunidad de negocio?

Las ensambladoras líderes a nivel mundial en la industria automotriz, también conocidas como Original Equipment Manufacturer (OEM), son responsables de poner el producto en el mercado, por lo que eligen proveedores en función de la cercanía con sus ubicaciones y de su capacidad de cumplir con los altos estándares de la cadena de suministro. Esta cadena se integra por empresas conocidas como TIER 1 (proveedores directos de las OEM), las cuales son vigiladas en cuanto a calidad, tiempo y costos de sus componentes y partes de subensambles. Las TIER 2 son aquellas empresas que surten de componentes a las TIER 1 y así sucesivamente con las TIER 3, que proveen a las TIER 2.

El ciclo productivo de una OEM, desde una vista panorámica, dura alrededor de 4 a 5 años, iniciando con la planeación y el diseño del vehículo, luego el diseño y el desarrollo del proceso de manufactura, pasando por la producción en serie y alcanzando la colocación en el mercado. Las TIER 1 y las TIER 2 accionan entre 3 y 2 años antes de que el producto salga a la venta. Durante ese tiempo deben asumir riesgos y costos para poder cumplir con sus compromisos.

Una empresa en México que quiera ser potencial proveedor de la mega fábrica de Tesla en Nuevo León y subirse a su cadena de suministro debe comenzar a prepararse desde hoy para que esta oportunidad no se reduzca solo a ofrecer servicios generales o a obtener contratos de poca duración.

El objetivo de convertirse en un proveedor competitivo puede ser alcanzado más ágil si se tiene la capacidad financiera para absorber los costos relacionados con la entrada en la industria automotriz global, esto es, contar con flujo de efectivo. Un Crédito Empresarial en este punto es una gran opción, ya que con inyección de liquidez, las empresas pueden comenzar a profesionalizar sus ciclos productivos y su mano de obra, atender las regulaciones vigentes, así como mejorar sus procesos de calidad y seguridad para garantizar mientras los más de 3 años que estén trabajando con la OEM eficiencia y alineación a las prácticas del sector.

En conclusión, la entrada de Tesla en Nuevo León y su cadena de suministro es una oportunidad de negocio para cientos de empresas de México, en especial para PyMEs. Estas deben anticiparse para cumplir con los altos estándares de calidad de la industria automotriz global, una tarea que requiere inversión, profesionalización y un flujo de efectivo adecuado. Solicitar el respaldo de una institución financiera que convenga a sus intereses puede ser el primer paso. Si quieres conocer más sobre nuestra oferta de soluciones financieras para empresas, platiquemos.

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